jueves, 12 de julio de 2012

LA OBESIDAD PUEDE SER CONTAGIOSA

Los amigos, por ejemplo, pueden determinar el riesgo de involucrarse en conductas de riesgo, como consumo de tabaco o alcohol.

Y también tienen una enorme influencia en los alimentos que solemos elegir o consumir.
Ahora, una nueva investigación en Estados Unidos confirma que esta influencia se extiende también a nuestro peso corporal.
Si tenemos amigos más gordos que nosotros lo más probable es que subamos pronto de peso.
Y, de igual forma, tener amigos más delgados que nosotros conducirá a una pérdida de peso, afirma el estudio publicado en PLoS One (Biblioteca Pública de Ciencia).
Según los investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Loyola en Chicago, la influencia de nuestros amigos también se extiende a qué tan activo es un individuo y cuánto participa en deportes.
Otros estudios en el pasado han mostrado que la obesidad suele "atraerse" entre grupos sociales, especialmente entre jóvenes y adolescentes.
Es decir, los gordos suelen seleccionar amigos con un índice de masa corporal (IMC) alto y los delgados suelen juntarse con delgados.
Pero hasta ahora no se sabía cuál es la influencia que pueden ejercer los amigos en el peso corporal de los otros dentro de un mismo círculo social.

"Contagiosa"

El estudio, dirigido por el doctor David Shoham, involucró a casi 1.800 adolescentes de dos escuelas secundarias en Chicago.
Una de las escuelas estaba ubicada en un área rural y los estudiantes eran en su mayoría blancos.
La otra escuela era urbana y con una población "sustancial" de diversidad racial y étnica.
Los investigadores analizaron los registros de los estudiantes en la base de datos del Estudio Nacional Longitudinal de Salud Adolescente, que ha seguido los hábitos nutricionales y de salud de esta población en Estados Unidos.
Estos datos incluían altura, peso corporal, amistades, actividades deportivas y tiempo mirando alguna pantalla (como una PC o TV).

Influencia negativa

Los resultados, agregan los investigadores, muestran que la influencia social "tiende a operar más en direcciones perjudiciales" que en direcciones beneficiosas, especialmente en lo que se refiere al IMC.
Por lo tanto, agregan, es necesario tomar en cuenta la influencia social en el diseño de tratamientos efectivos para combatir la epidemia de obesidad, especialmente entre los jóvenes.
El estudio, sin embargo, fue llevado a cabo con datos recogidos hace más de 10 años, cuando las tasas de obesidad eran mucho más bajas.
Y estos datos tampoco toman en cuenta la forma como han evolucionado las relaciones entre los adolescentes y la influencia de Facebook.
Aún así, dice el doctor Shoham, los resultados son importantes porque muestran, una vez más, la influencia de la selección de los amigos y su impacto en la salud.
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